SIMÓN DE LOS PUEBLOS
EL PUEBLO EN LA UNIVERSIDAD
  • FUNDAMENTOS:

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  • BASES TEÓRICAS - CONCEPTUALES

    Simón de los Pueblos considera el hecho educativo como acontecimiento ético-político, por ello se basa en (I) la educación popular como proceso educativo y cultural para la liberación, (II) en el  humanismo y la educación integral desde la convivencia como una opción transformadora, (III) en la educación crítica-humanista, (IV) en el constructivismo social y el aprendizaje colaborativo y dialógico, estos últimos, base de la educación a distancia que hace uso extensivo de las tecnologías de la información y la comunicación. Simón de los Pueblos concibe la educación como acontecimiento ético desde la cotidianidad ideológica política  y  ello  supone una concepción innovadora, lejana a las explicaciones que la consideran bajo el dominio de una educación dominadora. Se trata entonces de crear, junto con otros y otras, espacios de convivencia deseables. De vivir en el auto-respeto y en el respeto por el otro. Y esto no puede generarse en el individualismo, sino desde el reconocimiento de sí mismo, en relación con el otro; desde la cooperación y la solidaridad; desde una educación que se piense con la comunidad y de la sociedad, una educación vinculada al convivir.

    (I) En el contexto de la Revolución Bolivariana, basado en los principios y acciones que rigen la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, Simón de los Pueblos, asume la Educación Popular como un medio clave para el desarrollo de la gente. Es una educación que posee una visión teórica y práctica, liberadora, que ocurre a través del diálogo de saberes; este toma relevancia cuando relaciona el saber propio, con la apropiación de nuevos conocimientos y la experiencia acumulada que se expresan en formas culturales diferentes a las dominantes.

    Entendemos a la Educación Popular, como la posibilidad de encontrarnos con nuestras raíces culturales, nuestros entornos socio-históricos, de reconocernos en nuestros saberes, es aprender haciendo desde nuestros contextos de aprendizaje y abordar a través de un conjunto de acciones diseñadas en forma sistemática, la transformación de una realidad concreta desde la práctica cotidiana, desarrollada por los participantes en su contexto comunitario, para el fortalecimiento de la organización popular y el desarrollo de la población de Mucuchíes.

    La Educación Popular, implica un trabajo orgánico e integral de carácter educativo, político, económico, social y cultural, en un espacio determinado. Es la búsqueda de la democracia auténtica como valor de vida. El aprendizaje se da a través de la experiencia, fortaleciendo el saber popular, construyendo ciudadanos y ciudadanas conscientes y luchadores por sus derechos, en búsqueda de la transformación de escenarios sociales que respondan a los intereses del pueblo. Es una opción que busca la organización popular para el aprendizaje, el diálogo, la reflexión crítica y la proyección política. La Educación Popular, favorece la articulación y sistematización de experiencias de los grupos populares, a través de procesos de investigación-acción-reflexión, participativa y militante.

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    (II) Otro fundamento de Simón de los Pueblos se constituye en los aportes del humanismo y la educación integral desde la convivencia.

    La concepción humanista de la educación, implica la consideración de al menos, tres dimensiones: la dimensión filosófica que concibe a hombres y mujeres como seres integrales: históricos, sociales, afectivos, creativos, morales, éticos, espirituales; la dimensión sociopolítica en la cual la praxis educativa promueve una sociedad y un sistema político, sustentados en valores de justicia, igualdad, reciprocidad, solidaridad humana, autodeterminación, diversidad cultural, preservación del planeta, desarrollo endógeno; y la dimensión pedagógica que se concreta en el compromiso de potenciar el desarrollo de los seres humanos en armonía con la naturaleza y en diálogo constructivo con sus semejantes.

    La Educación Integral desde la convivencia, comienza, según las ideas de Maturana, desde el reconocimiento del otro, como un yo legítimo. Por tanto, al aceptar la legitimidad del otro, nos hacemos responsables de nuestras acciones con él o ella. Educar consiste en crear un espacio de convivencia, donde se reconozca y se legitime al otro. En este sentido, las orientaciones básicas de una educación integral humanista y desde la convivencia (Maturana y Nisis:1997),  se dirigen a la creación de espacios de respeto y autonomía, que promuevan la formación de seres humanos independientes y autónomos; a la consideración de la reflexión, como un acto en la emoción en el que se abandona una certidumbre y se admite lo que se piensa, lo que se tiene, lo que se desea, lo que se opina, y lo que se nace puede ser mirado, analizado y aceptado o rechazado, como resultado de este mirar reflexivo; a la aceptación de nuestra capacidad relacional, como una condición dinámica, fluida y sistémica; a la importancia de la experiencia espiritual, como una ampliación de la conciencia de pertenencia, en un ámbito más amplio de existencia y coexistencia, la cual abre el espacio de legitimidad a la coexistencia de todo; a la formación entendida como un proceso de transformación en la convivencia. En este proceso, el/la participante, se transforma en coherencia con su convivir.

    En este mismo orden de ideas, se asume que la Educación Integral es necesariamente transformadora, pues la “práctica educativa integral, debe comenzar por ser vivida por cada quien. No hay separación entre el vivir y el aprender, y el aprender es un convivir y un co-aprender.  No es el conocimiento lo que hace mejores a los seres humanos, es el amor, lo que los hace más cooperativos, solidarios, honestos responsables, compasivos” (Domínguez: 2004, p.11).

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    (III) Desde la visión Crítica-Humanística, la universidad como generadora y guardiana del conocimiento es parte del entramado social, político y cultural de cada época histórica y como tal acumula, genera y distribuye los conocimientos científicos, humanistas y tecnológicos que la humanidad en su trayectoria de pensar-hacer ha ido acumulando y simultáneamente sigue creando, difundiendo y transfiriendo  conocimiento. En esta óptica la educación se constituye en los procesos de cambios y transformaciones, que deben propiciar procesos de reflexión y producción de innovaciones educativas, que respondan con equidad y pertinencia a las demandas e intereses de la sociedad.

    La universidad es en si misma un actor clave en la construcción de una sociedad mas justa, más inclusiva, más solidaria y ello requiere concebirla como un espacio concreto de la utopía posible o el realismo esperanzado como lo señala Freire (19XX), donde se valorice la auto-reflexión, la libertad, el pensamiento crítico-investigativo de manera de acompañar el proceso de emancipación del ser humano, proceso que la lleve a redescubrir su arraigo y pertinencia social en el contexto de una educación transformadora. Es una universidad, que al decir del Dr. Mariña: “.... sea capaz de meterse en el corazón mismo de los requerimientos del saber, que puedan existir en la población” (2003).

    El proyecto de la esperanza es para Freire el cambio radical de la historia. Es eso que se quiere que exista y que se percibe cargado de posibilidades de ser, pero tenemos que hacerlo, que requiere luchar, o no vendrá en la forma como lo queremos. La esperanza necesita de la práctica, de la acción para no quedar en un simple deseo. La esperanza necesita hechos para convertirse en realidad histórica y esta condición sólo se alcanza cuando el sujeto se da cuenta,  conscientemente, de las relaciones que mantiene con otros sujetos y con el mundo en que se sitúa. En este marco el ser humano es un ser de relaciones y un ser de contactos que interacciona  en el mundo y con el mundo. Estar en el mundo implica una relación natural-biológica con el entorno, y estar con el mundo implica el entramado de relaciones culturales que desde la alteridad forjan el nosotros.

    Finalmente, desde la visión Crítico-Humanista de la educación que subyace a  Simón de los pueblos, basado en el humanismo crítico y en el realismo esperanzador, se concretan procesos que operan rupturas con “amarras” reales y concretas de orden económico, político, social ideológico, entre otros, que nos están condenando a la deshumanización, en consecuencia la universidad que impulsa este proyecto es una concreción real de este realismo esperanzado.

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    (IV) En el Constructivismo Social y el Aprendizaje Colaborativo y Dialógico, base de la educación a distancia que en este proyecto hará uso extensivo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), la educación es un hecho que acontece en construcción con otros, en la cual las TICs, valoradas y apropiadas críticamente, propician la autonomía y el auto aprendizaje en los participantes, y permite la conformación de comunidades de aprendizaje en la red, donde hombres y mujeres tienen las oportunidad de desarrollar nuevos saberes, productos de acciones dialógicas apoyadas en la interacción, la solidaridad y el trabajo colaborativo.

    En este contexto el aprendizaje se concibe como un proceso abierto y flexible que estimula el aprendizaje autónomo pero no por ello favorece el individualismo, que fomenta la interacción entre facilitadores y participantes, que combina una gran variedad de usos de nuevas tecnologías a través de medios electrónicos y favorece la creación de comunidades de aprendizaje, entendidas estas como un grupo de personas que aprenden en común, utilizando herramientas comunes en un mismo entorno, es decir espacios que agrupan a personas en torno a una temática y objetivo común, espacio de encuentro para discutir, relacionarse, intercambiar información y/o organizarse.

    Simón de los Pueblos es educación para la transformación del ser, saber, hacer y convivir, de allí que la educación a distancia con uso extensivo de TICs no solo distribuirá contenidos, sino que fomentará la emergencia de verdaderas comunidades de aprendizaje virtual que interrelacionadas con experiencias de aprendizaje en contextos comunitarios, a través de estrategias formadoras como el aprendizaje por proyectos en el contexto de la cotidianidad de vida de los pobladores de San Rafael de Mucuchíes, concreten una educación para la emancipación de hombres y mujeres.

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    CONSIDERACIONES GENERALES

    Como proyecto educativo, Simón de los Pueblos emprende en la población de San Rafael de Mucuchíes un ensayo educativo que está incorporando a toda la población a la universidad y ello supone establecer una oferta académica en todos los niveles: desde el preescolar hasta la universitaria. Pretende vincular la formación académica al proyecto de cada quién y a los grupos con intereses comunes, manejando el concepto de educación integral, lo cual supone una universidad que haciendo sinergia con los consejos comunales se moverá en todos los ámbitos del bienestar social: educación, salud, energías, hábitat, alimentación, trabajo, producción, comunicación, seguridad, esparcimiento y transformación humana.

    La universidad, así concebida, se plantea el desarrollo de talento, la innovación, la transferencia y en general el desarrollo de las condiciones científicas y tecnológicas que conduzcan a la creación de empresas de producción social. El conocimiento vinculado al saber del participante será ajustado a los deseos, aspiraciones, aptitudes y capacidades del mismo, el proceso formativo seguirá la acción del participante con su contexto lo cual supondrá la escogencia entre 774 carreras hasta ahora identificadas como posibles salidas para los estudiantes. Hará uso de la acreditación de la experiencia de aprendizajes formales y no formales y del aprendizaje por proyectos, como estrategias formadoras claves.

    Por otra parte y dado que el plan de desarrollo del  participante se inserta dentro de los lineamientos generales de los ámbitos de bienestar social establecidos por la ley de consejos comunales, todos los miembros de dichos consejos en la población de Mucuchíes serán incorporados como estudiantes de la universidad. En este sentido la universidad hará uso de la ley de servicio comunitario estudiantil para volcarse conjuntamente con los Concejos Comunales al desarrollo social y económico de Mucuchíes. Por las características particulares de Mucuchíes y por el hecho de ser la plataforma para el lanzamiento del proyecto Simón de los Pueblos, todo el sistema de la plataforma tecnológica (red de telecomunicación, servidor, centro de desarrollo de contenidos, etc.) tendrá su sede en Mucuchíes.

    El modelo formativo, haciendo uso de una nueva concepción de educación a distancia desarrollado en el contexto comunitario donde hacen vida cotidiana sus pobladores, permitirá individualizar la educación al crear las condiciones académicas de una universidad para cada quién.

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